Ailton Krenak: “No existe democracia en Brasil y estamos sufriendo la tercera ola de invasión”

Con la traducción de esta entrevista a Aiton Krenak, publicada originalmente en Observatório da Mineração , con un pequeño fragmento de su libro Ideas para adelantar el fin del mundo, retomamos este espacio con la publicación de textos y entrevistas a pensadores indígenas y de matriz africana. Provenientes de contextos diversos, pero marcados todos por la lucha contra las imposiciones estatales y mercantiles y por la defensa de los territorios y las formas de vida de quienes los habitan, los intelectuales de los que estaremos compartiendo palabras e ideas interpelan las nociones hegemónicas de progreso. Presentan, a su vez, propuestas de formas de vida posibles y, en el contexto del colapso del proyecto de mundo signado por la ganancia económica y la predación irreflenable de recursos limitados, necesarios.

El primero de ellos, Aiton Krenak, es como lo indica su apellido, miembro de la etnia krenak, y uno de los activistas y pensadores más incisivos de Brasil. Reproducimos a continuación un fragmento de su libro, y la entrevista concedida a Observatório da Mineração

“Pensemos en nuestras instituciones más consolidadas, como las universidades u organismos multilaterales, que surgieron en el siglo XX: Banco Mundial, Organización de Estados Americanos (OEA), Organización de las Naciones Unidas (ONU), Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco). Cuando quisimos crear una reserva de la biosfera en una región de Brasil, fue necesario justificar para la Unesco por qué era importante que el planeta no fuese devorado por la minería. Para esa institución, es como si bastara mantener solo algunos lugares como muestra gratis de la Tierra. Si sobreviviéramos, vamos a pelear por los pedazos de planeta que no nos comimos y los nietos, los tataranietos — y los nietos de nuestros tataranietos — van a poder pasear para ver cómo era la Tierra en el pasado. Esas agencias e instituciones fueron configuradas y mantenidas como estructuras de esa humanidad. Y legitimamos su perpetuación, aceptamos sus decisiones, que muchas veces son malas y nos causan pérdidas, porque están al servicio de la humanidad que pensamos ser.

(…)

Hay una montaña rocosa en la región donde el rio Dulce fue alcanzado por la lama de la minería. La aldea Krenak queda en la orilla izquierda del rio, a la derecha hay una sierra. Aprendí que aquella sierra tiene nombre, Takukrak, y personalidad. De mañana tempano, desde el terreno de la aldea, las personas miran hacia ella y saben si el día va a ser bueno o si es mejor quedarse quieto. Cuando está con una cara del tipo “no estoy para conversar hoy”, las personas ya quedan atentas. Cuando amanece espléndida, bonita, con nubes claras sobrevolando su cabeza, toda adornada, la gente dice: “Se puede hacer fiesta, danzar, pescar, se puede hacer lo que se quiera”.

Hay mucha gente que habla con montañas. En Ecuador, en Colombia, en algunas de esas regiones de los Andes, te encuentras lugares donde las montañas forman matrimonios. Hay madre, padre, hijo, hay una familia de montañas que intercambia afecto, hace trueques. y las personas que viven en esos valles hacen festas para esas montañas, le dan comida, dan presentes, ganan presentes de las montañas. ¿Por qué esas narrativas no nos entusiasman? ¿Por qué van siendo olvidadas y apagadas en favor de una narrativa globalizante, superficial, que quiere contar la misma historia para la gente?”

Krenak

Entrevista

Observatorio de la Minería – ¿Como vivir sin el Rio Dulce? ¿Como aceptar la muerte del Watu? ¿Qué impacto tiene eso en la vida, en la cosmogonía de un pueblo? Usted dice que los indígenas se convirtieron en refugiados en su propio territorio.

Ailton Krenak – Para los Krenak, el Watu no está muerto. Sufrió un daño irreparable, pero está en coma. es una persona en coma. Tal vez eso ponga a la gente en un lugar diferente de quien tuvo la pérdida definitiva de un ser querido. Es insubstituible porque no admitimos que esté muerto. Es por eso que estamos en la orilla izquierda del Rio Dulce velando el cuerpo de aquel pariente nuestro, el Watu, que es nuestro abuelo. No en el sentido genealógico; de la misma manera que las montañas son nuestras parientes, el Watu también lo es.

Tal vez sea difícil para los otros ribereños, para usted que nació en la división con Minas, aquella región que fue afectada de la misma manera. Para muchos es posible salir de allí e ir para otro lugar. Los Krenak no van salir de allí. Incluso si la Vale bombardeara la aldea para sacar a los Krenak de allá, ellos van resistir.  Es algo muy difícil de entender para quien no lo vive. Puede creer que es solo un berrinche de los Krenak que están allí aferrándose en la orilla del rio y armando confusión. Esa puede ser la idea que alguien tenga.

Un pueblo que tiene otra perspectiva de existir no trata el rio como recurso. Es diferente de los hacendados que usan el rio con objetivo económico. Si no les da más resultado, ellos se van. Abren hacienda en Mato Grosso, van a prender fuego en la Amazonia. Esa marcha desesperada de colonos entrando a la Amazonia, en Rondônia, quemando todo, derribando, además de ser liderados por un loco, ellos no tienen apego ninguno porque van a andar Brasil afuera depredando el país y el territorio enorme que Brasil es.

Ese sentimiento de pérdida tiene diferentes sentidos para cada uno. Esos colectivos y comunidades que vivieron el rio y ahora por alguna razón están huérfanos de él, exilados de él.

Esa condición de exilados en el propio territorio afecta a unas 200, 300 mil personas desde la mitad del Rio Dulce para abajo, Hay mucha gente que vive de ese cupón de la Vale, el que dan para que la gente compre, se hospede. Esa situación de refugiado no es exclusiva de los Krenak. Los Krenak están hablando eso. Todos estamos hace casi 4 años con ese sentimiento de haber sido robados de una manera provocadora en la cara de todo mundo, y quien no fue afectado directamente está viviendo su vida, siguiendo adelante. Y el rio no valía nada para mucha gente. Así como el San Francisco, el Paraopeba, o cualquier otro rio.

Observatório – ¿Como es ver repetirse eso ahora en 2019, en la presa de Brunadinho, en la relación con la Tierra, en las políticas del actual gobierno?

Krenak – Esas poblaciones, como los Pataxó de Bahia que están en Brunadinho, los quilombolas, ribereños, los pueblos indígenas y algunas otras comunidades que siempre vivieron pegados a la Tierra, no saben imaginar otros mundos que no sean ese mundo cotidiano con la Tierra, en el sentido de extraer alimento, el sueño, el sentido de la vida. Esas personas aún necesitan de la Tierra con salud. Es por eso que se debaten para no salir de ese lugar.

Como Brasil nunca consiguió resolver ese asunto de la Tierra, ni para los sin-Tierra, ni para los pueblos indígenas, ni para nadie, nosotros estamos ahora en esa crisis absurda de las fronteras naturales del país siendo invadidas de manera vergonzosa, el mundo entero contando de nosotros como si fuésemos un bando de imbéciles destruyendo el planeta. Y queda con esa imagen de que somos todos incompetentes, incapaces de lidiar con ese territorio.

Esa cosa está mucho más maltrecha. No se olvide que este pueblo vistió una camiseta de la selección brasileira y fue a pedir golpe, prisión, invasión. Se envolvieron en la bandera americana. No solo es ese tipo que está en la presidencia, una buena parte de todo el mundo anduvo con ese sujeto.

Los últimos 10 años de política pública son vistos como una amenaza al lugar de clase de los trabajadores. El empleo tal como lo conocemos ya no va existir más. El tipo de trabajador que sale directamente del campo para la fábrica ya acabó. Nuestra sociedad está en conflicto y no sabe para dónde va.

Observatório – Usted habla mucho de que no valoramos el conocimiento indígena, popular, tradicional… que esos saberes no son respetados – el hecho de conversar con las piedras, de que analicen la montaña– en detrimento de una idea equivocada de civilización.

Krenak – Esa visión está siendo corrompida, devorada. Una parte de la población del Brasil no se reconoce aquí, piensa que vive en Miami. Por eso se envuelve en la bandera americana, abraza a Trump, tiene toda esa idolatría por cualquier cosa extranjera, entrega el petróleo de la capa presal, entrega todo porque no imagina otra cosa.

Se extrañan del pensamiento de una cultura más profunda que imagina a un rio como su abuelo, a una montaña como su pariente. Como Drummond, por ejemplo, que murió llorando avergonzado de la miseria del pueblo de Itabira que solo creció para recibir a los ingleses con el camino de hierro succionando las montañas y transformando el pico (del Cauê) en un hueco.

La obra de Drummond fue entera contra esa mediocridad.

No creo que esa multitud de gente estúpida quiera aprender alguna cosa de las montañas y los ríos. Ellos están queriendo irse para Miami. Es una pena que ya no se hayan ido todos.

Observatório – La minería también está en la génesis de la exploración de América Latina, el oro en el Brasil, la plata en  Bolivia, ahora la mina de hierro… ¿Cómo lidiamos con esa experiencia?

Krenak – Eso es parte del juego de dominación del mundo. Eduardo Galeano muestra en el libro “Las Venas Abiertas de la América Latina” que eso tiene a ver con la maquinación del capitalismo cuando se estaba estructurando para comerse al planeta y buscó sangre nueva en el tal “Nuevo Mundo”.

Vinieron a arrancar plata, oro, azúcar, tabaco, mano de obra esclava, piedras preciosas para hacer sus templos y catedrales en Europa. Cuando terminó ese período de dominación de Europa sobre el resto del mundo vinieron las democracias y no cambió nada para la gente. Somos una plataforma extractivista para el mundo. Primero para Europa y después para el resto del mundo. Hasta China está comprando territorios enteros en América del Sur, en América Latina. Estamos sufriendo la tercera ola de invasión.

Tuvimos la invasión europea, después la de ese capitalismo global del final del siglo pasado, y ahora estamos siendo triturados por esa furia del capitalismo financiero del primer mundo y no hay para donde correr, es aquí mismo donde nos vamos a quedar. Es por eso que los Krenak velan el cuerpo del rio en la orilla del rio. Se tuviéramos que pelear, vamos a hacerlo allí. No tenemos para dónde correr.

Observatório – Desde que Mario Juruna dejó el Congreso en el 87, ningún indígena fue elegido diputado federal. Solamente en 2019, más de 30 años después, Joenia Wapichana (Rede-RR) fue elegida. ¿A qué se debe esa demora?

Krenak – En los dos casos, tanto cuando el juruna llegó a ocupar un lugar en el Congreso como diputado federal, él fue elegido por el RJ, no por el pueblo indígena. Hasta ahora con la sorprendente elección de nuestra querida Joenia Wapichana tenemos una incidencia de la presencia del sujeto indígena como sujeto colectivo expreso en los dos, lo que es una extravagancia dentro de aquel parlamento que solo tiene sujeto en el sentido privado. Allá no hay ningún diputado representando ningún colectivo, se representan a sí mismos.

Aquel no es un lugar de indio.

Joenia y Juruna son dos extraños en el nido. Un nido donde inclusive tienen muy poca oportunidad de sobrevivir y hacer otra cosa además de apuntar una presencia mostrando que en Brasil también hay pueblos indígenas. Es para eso que Juruna pasó por allá y Joenia también.

No hay ninguna posibilidad de que una parlamentaria altere las tendencias de la Cámara o del Senado. Ellos están allá por otra cosa, no para hacer política institucional, partidaria. Esa política partidaria está muerta.

No creo que deba haber más indígenas allá en el Congreso. Quien hace diferencia allá es el grupo BBB (buey, bala y biblia). Son bloques de interés, de lobby. Imagina si un parlamentario va a hacer la diferencia. No tenemos chance, no.

Observatório – el gobierno ha demostrado ese interés en aprobar el PL del Jucá de los años 90 y abrir las Tierras indígenas para la minería…. ¿Qué impacto eso puede tener?

Krenak – La reglamentación de aquel principio que está en la Constitución de lo que condiciona la consulta al Congreso y una serie de otros procedimientos para autorizar la minería en TIS es independiente del hecho real de que la Amazonia está siendo depredada, invadida, destruida y de que esos gobiernos corruptos están haciendo lobby en el mundo entero para traer a las trasnacionales a ocupar la Amazonia. Esa es la cuestión.

La disputa que tenemos hoy no se limita a un procedimiento de reglamentar ningún precepto constitucional. Mientras fingen que están respetando la cuestión legal, el garimpo, la invasión de las Tierras indígenas es un hecho. El Congreso puede estar discutiendo 10 años más, cuando termine el debate las Tierras Indígenas ya estarán todas invadidas. Esa es la cuestión real. Esa isla de la fantasía que es Brasilia es un haz de cuenta de todo, no hay nada sucediendo realmente.

Cuando ese hombre irresponsable (Bolsonaro) suelta una de esas irresponsables frases él despeja 10 mil, 30 mil garimpeiros dentro de una Tierra indígena. Él lidera un ejército de zombis que va para donde él manda. Gente que no sabe leer lo que está en la Constitución.

Usted puede pensar, “pero el Ailton está ignorando cualquier regulación sobre la vida pública del país”. Es la realidad la que está mostrando que la Amazonia se está quemando, destruyéndose todo, mientras un bando de gente en la comisión de Derechos Humanos o de Medio Ambiente se queda discutiendo en el Congreso.

Es una trampa el quedarnos presos en los pasillos fantasmas del Congreso mientras en la realidad aquí afuera el palo se está rompiendo. Nosotros no tenemos democracia, eso es bobería. Ese negocio de democracia en el Brasil es un juego. El estado de Derecho real está agredido por la práctica. En la práctica ellos gobiernan del modo que quieren, no respetan ninguna Constitución, no.

Observatório – Nuestra Constitución, formulación de la cual usted forma parte, ya fue “emendada” y atacada varias veces. ¿Qué representan esos ataques constantes a la Constitución brasileña?

Krenak –Cuando Nelson Jobim era ministro del FHC fue diputado, senador, se hizo ministro de justicia de Fernando Henrique. Él fue la primera autoridad pública de alto escalón de esos gobiernos que agarró el capítulo de los indios en la Constituyente. Ya en 1995 lo afeitó con una resolución que creó aquel marco que fue el pretexto para crear el Marco Temporal. Él relativizó la Constitución en el 95 y todo el mundo fingió no verlo.

Hubo toda la tragedia de la Raposa Serra del Sol (Reserva Indígena). Mientras eso él se hizo ministro del Supremo, un superministro vitalicio, el premio que ganó del Sarney, del Jucá, de los tipos que siempre fueron dueños de todo el garimpo de la Amazonia y lo continúan siendo. Estos sujetos que entraron ahora siguen estando asociados con aquellos que siempre fueron los dueños. El garimpo siempre tuvo dueño y siempre estuvieron mandando en el Brasil. Desde el garimpo de sentido precario de invasión, sea en la Vale, Samarco y BHP.

Observatorio – De las 1.296 Tierras indígenas existentes en Brasil, solo el 31% están demarcadas. Bolsonaro fue elegido prometiendo no demarcar más ninguna Tierra indígena. Ahora, ante la crisis de quemas en la Amazonia, la investigación muestra que más del 90% de la población considera la preservación importante. ¿Por qué hay ese desfasaje entre el proceso electoral y lo que las personas realmente desean?

Krenak – No creo que ellos (la banda de Bolsonaro) engañaran a los 57 millones de votos que tuvieron a favor. Ellos eran lo que esa gente quería.

Pareciera que sólo los tipos que están en la pandilla son los que están mal. Y que ese bando de lamebotas, y millones de personas son inocentes. No lo son, no. Son corruptos también. Son responsables también.

¿Qué negocio es ese? ¿Usted pone a un tipo para destruir el país y después se queda haciéndose el bobo, haciéndose el que fue víctima? 

Esos millones de personas que vistieron camisa amarilla y fueron para la calle a atacar, imprecar y lanzar a esos tipos en el gobierno tenían la obligación de sacarlos ahora. Él no hizo nada solo, no. Y aún hay mucho idiota por ahí que lo está aplaudiendo.

Observatório – En pocos meses de gobierno ya tuvimos manifestaciones considerables de pueblos indígenas, por la educación, por la Amazonia. ¿Cómo resistir en un tiempo de fascismo institucional que amenaza francamente a los pueblos indígenas, a la naturaleza y, por consecuencia, a todos nosotros?

Krenak – Esa resistencia está creciendo. Y tenemos una suerte inmensa de que este gobierno sea tan estúpido que provocó una crisis internacional, y expone el riesgo de que este país sea ocupado por extranjeros para destituir a un gobierno que nadie acepta.

Comenzamos a sufrir boicot, aislamiento internacional y podemos tener ese ultimátum diciendo que si no cambian, las fuerzas internacionales van ocupar esto aquí. ¿Usted tiene duda de que existe ese riesgo? A veces tengo la impresión de que es eso lo que Trump está queriendo. Está manipulando a esas cabras en el gobierno para crear una crisis. Brasil es muy grande y no es para iniciantes, como diría Tom Jobim.

Esos tipos que siguen creyendo que poder manipular un país de este tamaño están queriendo demasiado. Hay muchos intereses contradictorios. Esas movilizaciones de la sociedad nos dan la esperanza de que no vamos quedar callados ante tanto abuso, Sólo eso. Pero talvez aún sea muy poco para pedir impeachment y llevar al tribunal a esas pandillas que están abusando de la Constitución.

Traducción: Rubén Lombida